©

Tienda de chocolates de la chocolatería Lindt

|

Ignacio Ferrando

Compras

Francia te espera para ir de compras 

Nos encanta cruzar la frontera para disfrutar de las especialidades españolas: el ternasco de Aragón, el jamón de Teruel, los aceites del Bajo Aragón y de la Sierra del Moncayo, el melocotón de Calanda, la cebolla de Fuentes, los espárragos y alcachofas de Navarra, los vinos del Somontano… y tantos otros sabores irresistibles.

Pero al otro lado de los Pirineos también te espera todo un universo gastronómico y artesanal lleno de autenticidad, tradición y productos únicos elaborados con un saber hacer transmitido de generación en generación. Si vienes a los Pirineos bearneses, prepara espacio en el maletero… porque seguro que querrás llevarte un poco de Francia contigo.

Sabores auténticos para llevarte a casa 

Los imprescindibles quesos artesanales

Aquí el queso es toda una institución. De oveja, vaca o cabra, los quesos artesanales de granja forman parte de nuestra identidad y son uno de los productos favoritos de quienes nos visitan.

Puedes encontrarlos en tiendas especializadas, mercados tradicionales, supermercados con espacios dedicados a productores locales o directamente en las granjas. Y ahí está parte de la experiencia: conocer a los ganaderos, ver a los animales y descubrir cómo se elaboran estos quesos con métodos tradicionales.

Charcutería y productos de tradición

La gastronomía del Béarn también conquista por sus embutidos y especialidades locales: salchichones, productos de pato, morcillas, andouilles, rillettes, patés caseros o jamón de país. Un auténtico festival de sabores que podrás descubrir en carnicerías, tiendas gourmet, mercados y explotaciones agrícolas.

Dulces franceses que no olvidarás

Si te gustan los postres, hay una parada obligatoria: el famoso pastel ruso de Pâtisserie Artigarrède. Aquí se elabora la receta original creada por esta histórica familia de Oloron. Cuenta la leyenda que un comerciante llevó la receta hasta Huesca, donde nació una versión española hoy muy popular.

Y, por supuesto, también encontrarás deliciosas pastelerías tradicionales, pan artesanal y dulces franceses irresistibles en nuestras boulangeries.

Para los amantes del chocolate, la tienda de Lindt & Sprüngli es otra visita imprescindible. Situada junto al único centro de producción de la marca en Francia, ofrece una enorme variedad de chocolates, promociones durante todo el año y un espacio con terraza donde disfrutar de chocolates calientes, gofres y helados.

El vino perfecto para acompañar tu escapada

Los vinos de Jurançon, secos o dulces, son ideales para acompañar quesos y embutidos. La mejor manera de descubrirlos es visitando directamente las bodegas de Lasseube o Estialescq, donde podrás degustarlos en un entorno auténtico entre viñedos y montañas.

Y si pasas por Bedous, también encontrarás una selección de vinos locales en la oficina de turismo.

Artesanía con el sello de los Pirineos

Los tejidos tradicionales de Lartigue 1910 son otro de los grandes tesoros de la región. Manteles, cojines, paños y ropa de hogar llenos de color, elaborados aquí mismo con telares tradicionales y un saber hacer artesanal que sigue muy vivo.

Porque ir de compras en Francia no es solo comprar… es descubrir historias, sabores y tradiciones que forman parte del alma de los Pirineos.