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Historia del Bearne

El Bearne antes de nuestra era

Los Pirineos se formaron hace 100 millones de años por el movimiento de placas tectónicas que elevaron las diferentes rocas de arenisca, piedra caliza, granito y pizarra. Así se dio forma a esta cordillera que es frontera natural con España.

La larga historia del Bearne es testigo de la ocupación humana desde el Cromañón que se remonta a 30.000 años. La era de los metales (4000 a.C.) está particularmente bien representada en los Pirineos Bearneses como lo demuestran varios restos de asentamientos protohistóricos y construcciones megalíticas como el antiguo Dolmen de Peyrecor en Escout.

En cuanto al pastoreo, este se ha practicado en la región durante 7000 años por lo que ha moldeado los paisajes de los Pirineos hoy compuestos de llanuras, valles generosos, bosques y áreas con una actividad pastoral aún muy presente.

La época Romana

La Aquitania es invadida por los Romanos entre el año 56 a.C. y el siglo III d.C.

El Bearne se divide entonces en dos territorios que dependerán de la Novempopulania: Venarni, en el norte e Ilurones, que cubre el territorio de los Pirineos Bearneses. Benearnum (Lescar) e Iluro (Oloron Santa-María) son las dos principales ciudades romanas del Bearne. Muchos restos romanos aún son visibles como otros yacimientos en Lescun (forum ligneum) y Accous (Aspaluca).

Hoy en día, los peregrinos del Camino de Santiago pasan por un antiguo camino romano tomando el camino compostelano de Arles a lo largo del arroyo de Aspe. Lugar de paso de guerreros, comerciantes y peregrinos, esta ruta de comunicación hizo del valle de Aspe y Oloron Santa-María una importante zona de intercambios y reuniones.

Las invasiones bárbaras

Entre los siglos quinto y octavo, vándalos, visigodos y francos invadieron los territorios de Novempopulania. Los francos fueron rechazados entre los años 561 y 602, período de paz que permitió la creación de un territorio llamado Vascona, transformado en ducado por Centulle Loup de Bearne a fines del siglo IX (reuniendo la Gascuña, el País Vasco y el sur de los Pirineos).

Alrededor del año 850, las invasiones vikingas destruyen varias ciudades como Oloron Santa-María y Benearnum (Lescar) la cual habría dado el nombre de «Bearne» según varias hipótesis. Estas ciudades fueron reconstruidas en tiempos prósperos tras las invasiones bárbaras.

Siglos IX - XII

La creación de los fueros del Bearne y las alianzas con Aragón

En el siglo XI, el Bearne se expandió bajo el liderazgo de los vizcondes al reagrupar los antiguos territorios romanos de Venarni e Ilurones con Orthez y Montaner. Gascuña, por su parte, ya no es reconocida como entidad política cuando se une al Ducado de Aquitania.

El Vizconde Gastón IV (1090-1131), llamado «el cruzado» por haber participado en las cruzadas, establece los «fueros», los primeros textos de las leyes que regulan los derechos y deberes de los bearneses, sobre la base del fuero de Oloron creado en 1080. Estos «fueros» se reorganizaron a lo largo de los siglos y gobernaron las vidas de los habitantes hasta la Revolución Francesa. El primer taller de acuñación del Bearne se instaló en Morlàas a partir del siglo IX antes de trasladarse a Pau en el siglo XVI.

Gastón IV también se asoció con el rey de Aragón para expulsar a los moros de la Península Ibérica durante la Reconquista. En el siglo XII el Bearne decidió unirse con Aragón para no depender de la tutela del Imperio Angevino, creado por el matrimonio de Leonor de Aquitania y Enrique de Plantagenet, futuro rey de Inglaterra. Esta nueva unión duró casi un siglo y los sólidos vínculos con Aragón se mantuvieron hasta el siglo XIII.

Quartier Sainte Croix Demeures Médiévales Oloron Sainte Marie

El blasón del Bearne

Compuesto por dos vacas sobre un fondo amarillo, el escudo de armas del Bearne representaría el animal sagrado de los Vacceos que originalmente eran del Bearne. Se utiliza desde el siglo XI. Esta efigie incluso fue acuñada en la moneda en el siglo trece.

La vaca Bearnesa es el antepasado del tipo “Rubia de Aquitania” que ahora es objeto de un programa de conservación de la raza bovina basado en el valle de Aspe.

Siglos XIII - XVI

Gastón Febo - la creación de los Estados del Bearne

Gastón VII de Moncada (reinado desde 1229 a 1290) se convirtió en vasallo de los duques de Aquitania y de la corona de Inglaterra. Sin embargo, intentará recuperar la independencia del Bearne a lo largo de su reinado sin acceder nunca a ella.

Al comienzo de la Guerra de los Cien Años, Gastón Febo, vizconde de Foix-Bearne (reinado de 1343-1391), creó el estado del Bearne en 1347, que también incluye el condado de Foix. Adquirirá la Bigorra y la Sola ampliando así el territorio. Europa pasa entonces por una época medieval de hambruna, enfermedad y guerra. Gastón Febo, apodado el Príncipe del Sol, reina sobre un estado próspero: restaura castillos, fortifica pueblos, construye bastidas.

El comercio se desarrolla particularmente con España. Los arroyos de montaña, lazos de unión entre los valles y el Piamonte Oloronés, se han utilizado desde la Edad Media como fuente de energía. La fuerza motriz de estos arroyos se utilizó en la fabricación de productos textiles (boinas, medias, mantas, etc.). Estos productos, así como la sal de Salies-de-Béarn, se exportaron a los países vecinos.

Al mismo tiempo se firma un tratado de paz, todavía vigente, entre el Valle de Roncal en España y el Valle de Barétous: la Junta de Roncal. Se celebra todos los años el 13 de julio, en el puerto de La Pierre Saint-Martin para continuar con los acuerdos pastorales de buen vecindario.

En el siglo XV, a la muerte de Gastón Febo, se crean los Estados del Bearne, aliados con el reino de Francia. Pau se convierte en capital del Bearne y Navarra por la unión de la reina Eleonora de Navarra y Gastón XI. El reino se extiende aún más bajo el reinado de Juan de Albret, casado con su hija Catalina y heredero de las tierras desde Lemosín hasta Andorra. Sin embargo, perdió la Navarra española a finales del siglo XV. Su hijo, Enrique II de Albret, fue coronado rey de Bearne y Navarra en 1517 e intentó recuperar la Navarra del sur sin éxito. Es un período próspero y dinámico por sus intercambios comerciales con España, Bayona y el Languedoc.

Siglo XVI

Juana de Albret y Enrique IV

Juana de Albert, hija de Enrique II de Albret y Margarita de Navarra, se convierte en reina de Bearne y Navarra. Proclamó un estado protestante y en 1571 creó las «Grandes ordenanzas eclesiásticas». El objetivo es el de prohibir la religión católica en todos los niveles del estado, el clero y la población.

Su hijo, Enrique II de Navarra, es coronado como Enrique IV rey de Francia en 1589. Establece la libertad de religión en Francia a través del Edicto de Nantes, y en Bearne con el Edicto de Fontainebleau.

Château d'Aren

Siglo XVII

Luis XIII - Luis XIV

Luis XIII declara la unión del Bearne bajo la soberanía de Francia en 1616 en contra de la opinión de los Estados del Bearne, que organizan una insurrección llevada a cabo en particular por el barón de Lescun. El parlamento de Navarra, sin embargo, mantuvo y respetó los fueros.

Luis XIV revocó el Edicto de Nantes en 1685 y prohibió la religión protestante. Este período no es el más propicio para el comercio. El sistema escolar y las escuelas de campo establecidas desde el reinado de Juana de Albret son abolidas. La historia dice que la educación de los bearneses no se percibió de manera muy favorable, ya que tendían a emigrar para acceder a los altos cargos.

Es en este mismo momento hacen aparición los famosos mosqueteros que inspiraron a Alejandro Dumas para la escritura de su novela «Los Tres Mosqueteros» que habrían vivido en Bearne y especialmente en el valle de Barétous: Enrique de Aramitz (Aramis) habría dado su nombre al pueblo de Aramits, Isaac de Portau (Porthos) habría vivido en Lanne-en-Baretous, Athos en Sauveterre-de-Bearn, y el Conde de Treville, capitán de los mosqueteros, nacio en Oloron Santa-María.

A partir de 1660 se utilizará el valle de Aspe para proporcionar los mástiles de los barcos de la Marina Real. Así se crea en 1772 el famoso camino de los mástiles (Chemin de la Mâture), excavado en la ladera de un acantilado. La explotación de los abetos, las hayas y los bojes de los bosques de Lhers e Issaux se extiende hasta 1778.

Revolución francesa

Los privilegios otorgados por los fueros del Bearne se eliminan durante la Revolución Francesa. Nada queda para entonces de la independencia del Bearne.

Los Bearneses cooperan con Napoleón. Juan Bautista Bernadotte, nacido en Pau y soldado raso en 1780, ascendió hasta obtener el título de rey Carlos XIV de Suecia con el apoyo de Napoleón en 1818.

Siglos XIX - XX

El Fuerte de Portalet se construyó en 1842 para proteger el territorio francés contra las posibles incursiones españolas. Más tarde se usaría como prisión durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial y vio encerradas entre sus muros a varias personalidades: Georges Mendel, Leon Blum, Edouard Daladier, el general Gamelin y luego al mariscal Pétain al final de la guerra.

El ferrocarril se desarrolló con la construcción de la línea de tren Pau-Canfranc que conectaba Burdeos con Zaragoza entre 1883 y 1928. Tras dos accidentes, la línea se interrumpiría finalmente en 1980. Una nueva línea de tren Pau- Bedous se inauguró en 2016 y actualmente está en marcha un proyecto de extensión hasta la estación de Canfranc.

Durante la Guerra Civil Española, el Campo de Gurs será construido para dar cabida a los refugiados republicanos. Pronto se convertirá en un campo de internamiento para judíos y combatientes de la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial.

Fort Du Portalet

El Bearne actualmente

Hoy en día, las principales actividades económicas de la región son la industria petrolera y petroquímica, la agroindustria donde está incluida la empresa Lindt con sede en Oloron Santa-María, y la industria aeronáutica.

Los visitantes podrán profundizar en la historia del Bearne y en particular de los Pirineos Bearneses, en la Villa del País de Arte e Historia, ubicada en la confluencia de los arroyos de Aspe y Ossau en Oloron Santa-María, a través de una exposición permanente y múltiples exposiciones temporales.

Los amantes de las leyendas no estarán decepcionados con las historias que se cuentan sobre el Dolmen Peyrecor, el hechizo de Saint-Savin de Accous, Notre-Dame de la Peyre en Sarrance y la leyenda del lago de Estanés.